Menos humanidad



De ahora en adelante, los que vengan a jugar a palacio, que no tengan corazón.

Un ladrón de pensamientos

Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es la imagen de un lugar: un lugar en el que tus huesos y los míos sean sepultados, tirados, desenterrados todos juntos. Allí estarán desperdigados en confuso desorden. Una de tus costillas reposa contra mi cráneo. Un metacarpio de mi mano izquierda yace dentro de tu pelvis -como una flor, recostado en mis costillas rotas, tu pecho-. Los cientos de huesos de nuestros pies, esparcidos como la grávida. No deja de ser extraño que esta imagen de nuestra proximidad, que no representa sino mero fosfato de calcio, me confiera un sentimiento de paz. Pero es así. Contigo puedo imaginar un lugar donde ser fosfato de calcio es suficiente.

John Berger
Páginas de la herida


A. Bolus



Collages por A. Bolus. Se puede ver más de su trabajo en The school of meat cutting; o encargar su libro Deathneyland en el sitio de Le dernier cri. Bolus también hace música con el nombre de Evil moisture.

Pregúntale al polvo

Cierta noche me encontraba sentado en la cama de habitación de la pensión de Bunker Hill en que me hospedaba en el centro mismo de Los Angeles. Era una noche de importancia vital para mí, ya que tenía que tomar una desición relativa a la pensión. O pagaba o me iba: es lo que decía la nota, la nota que la dueña me había deslizado por debajo de la puerta. Un problema relevante, merecedor de una atención enorme. Lo resolví apagando la luz y echándome a dormir.

John Fante
Pregúntale al polvo

Yo te deseo lo mejor

Dennis Cooper, God help him, is a born writer
William S. Burroughs


Wigger Broadcast (que era el tema original de esta entrada, pero que tendrá que esperar) lo encontré por medio del blog de Dennis Cooper, un escritor norteamericano del cual todavía busco libros traducidos al español. De hecho, gracias a él encontré un puñado de información que todavía me divierte leer. En DC –el blog de Cooper– se mezclan fotos de sucesos paranormales, con reseñas a películas pornográficas homosexuales. Textos de literatura francesa, con fotografías de prostitutos anunciados por internet. Cuando me lo topé, la combinación me enloqueció. Era sucia, pero real. Graciosa, pero sensata. Todo lo que quiero.

Entre paréntesis ¿no es genial que alguien comente películas pornográficas? Cooper lo hace seriamente, tal como cuando habla de una exposición de arte contemporáneo, acompañando los textos con escenas de sexo escogidas para tentar a sus lectores; pero también (quiero creer que intencionalmente) con instantáneas que muestran gestos sublimes en las caras de los actores: esas miradas dolorosas, asquientas, gozosas, sensuales, aburridas, felices, drogadas, lo que fuese; confundidas entre decenas de vergas mancillando por doquier. ¿Qué fantasía se trasluce en esa cara? ¿Es lo suficientemente marica? ¿Humano? ¿Animal? ¿Un cuarto de libra? Todo a la vez. El instante, la fantasía, la mugre, la realidad, el erotismo, la humillación. Tu sudor. Parafraseando el título de una de sus recientes entradas: chicos que odian en lo que se han convertido. Sí claro, lo odian con gusto a papas fritas. ¡Sucios! ¡Sucios dólares!


THEY HATE WHAT THEY HAVE BECOME




Como cualquier persona, tengo temporadas en las que me las paso mirando pornografía por internet. La cosa no soporta mucho análisis: se trata de sexo. Siempre es bueno. Sin embargo, de las películas reseñadas en DC no he visto ninguna. Me divierte el hecho de leer un texto bien escrito sobre cómo se desarrolla algo tan grosero –pero más efectivo que un montón de giladas– como una porno. Cuáles escenas son las más calientes, qué actores actúan, cuál actor cobró más, quién hace qué cosa por primera vez, etcétera. Por supuesto, no siempre son textos; a veces son sólo imágenes, pero la dirección es la misma: un solo espacio donde cohabitan los fetiches de nuestra vida cotidiana. ¿Basura? Da igual. ¡Es una mezcla encantadora! A fin de cuentas, me gusta el morbo que me produce ver la transformación de una mierda californiana desechable –o polaca, sueca, rusa, lo que sea– en un altar de dioses consagrados al hedonismo. ¿Santos? Quizás. Dioses del porno, seguro. Industria, sobretodo. ¿Mueran humanos? Estos son tus dioses.
Cooper lo sabe.

Tengo un par de citas dando vueltas que no sé bien como engancharlas:

(Sobre la pornografía) Nuestro único interés al ver materiales explícitos es contemplar alguna miseria que todavía no hemos visto. (…) con la pornografía no se trata del erotismo, se trata de la humillación (…) se trata de la canonización a través de la degradación. (Shapiro, C. La canonización a través de la degradación)

¿Una estrella del pop? ¿Una estrella de la pornografía? ¡Una santa!


I AM A SLAVE FOR YOU


(Sobre Cooper) Dennis Cooper es un estilista con una peculiar sensibilidad hacia la perturbadora belleza de la escoria de los suburbios pequeñoburgueses (…) Tiene un don aterrador para descubrir la calavera debajo de los rostros más hermosos (...) El explorador de todos los orificios de los cuerpos (...) Ha aprendido a tensar su escritura hasta conseguir que cada nota suene con la ferocidad de una motosierra. (Comentarios a los libros de Cooper)

¿Una motosierra? ¿Qué más se podría hacer con tu chata realidad de crítico literario? ¡Patrick Bateman! Hazme pedazos.

(Slava Mogutin)
¿Por qué te obsesionaste con la violencia o con las cosas bizarras?


(Dennis Cooper) No lo sé. Cuando era joven, como a los doce años, leí un articulo sobre estos tres chicos adolescentes (de once, doce o trece años) que fueron encontrados asesinados desnudos en las montañas, justo detrás de donde vivía con mi familia. Recuerdo que estaba excitado con la noticia, era raro. Pensaba que era la historia más fascinante que había leído. De hecho, recuerdo que todos mis amigos a quienes les conté, pensaban que era totalmente bizarro. Entonces supe que había algo raro en mí. (…) Creo que siempre me imaginé siendo un asesino en serie. Incluso cuando era niño, a los doce años… seguramente fue porque tenemos muchos asesinos seriales en Los Ángeles. Hay algo en la atmósfera allá afuera

(Slava Mogutin) Tus nuevos libros te están dando más reconociendo fuera del ghetto homosexual ¿Te consideras un escritor homosexual o parte de la cultura homosexual?

(Dennis Cooper) La cultura homosexual no es mi mundo. Y nunca lo será. Lo mismo con la literatura homosexual. Ser homosexual nunca fue un problema para mí, siempre estuvo bien. ¡A quien le importa! Yo puedo ser un montón de cosas, esa es sólo una de ellas. Preferiría salir con una manada de heterosexuales borrachos que con un montón de apestosos maricones. De hecho, cuando salgo a lugares homosexuales del ghetto (West Hollywood) siento que quiero matarlos a todos. (Mogutin, S. Entrevista en línea)

Todo mi gusto. Pero bueno ¿a qué iba este preámbulo? ¡Cierto! Era el recorrido para presentar Wigger Broadcast... me parece que el encanto pornográfico de Dennis Cooper se robó la escena. ¡Malditas estrellas del porno! ¡Un escritor homosexual homofóbico con ansias de asesino serial! ¡Ah! En fin, se merece una entrada propia.

Así es que, para los que gustan de la buena literatura, según entiendo, en castellano están editados tres de sus libros: Contacto (1989) Cacheo (1991) Tentativa (1994) Este último pude conseguirlo en una librería cercana hace un par de días, mientras escribía esto. ¿De qué trata? Un adolescente homosexual drogadicto que escucha Hüsker Dü. Y que, como dice en la contratapa del libro, para intentar comprender el balbuceo lleno de ruido y furia que es su vida -me gusta ese detalle- edita un fanzine sobre el abuso sexual infantil, una materia en la que le sobra experiencia. Todavía no termino de leerlo, pero promete. Y si es malo, no me importa, el estilo de su blog es suficientemente bueno como para transformarlo en mi nuevo amante.


Lo importante no es lo que me muestran, sino lo que me esconden
Y sobre todo, aquello que no sospechan que está en ellos
Robert Bresson

Carmen Burguess


Algunos collages de Carmen Burguess. La técnica que usa para ensamblar las imágenes, sobretodo las caras, genera un efecto que me gusta mucho. Se puede ver mejor si se amplia la imagen; o también aquí o acá.

Juventudes masoquistas


Collages por Adriana Petit. Más de su maravilloso mundo haciendo click aquí
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