Mi Fiesta Animal

Fiesta Animal es una banda inusual. Formada hace cuatro años (2005) en Montevideo a partir de la idea de grabar una serie de improvisaciones musicales entre amigos, terminó convirtiéndose en una banda consolidada, con tres discos editados a la fecha. En sus comienzos, sus integrantes se reunían una vez por semana para registrar obsesivamente todo lo que se les ocurriese tocar. Grababan las improvisaciones de forma casera en cassettes que luego se digitalizaban, produciendo un archivo que al ser manipulado mediante el recorte de segmentos que les parecían interesantes, generaba las primeras canciones. Un collage sonoro, como decían en las primeras descripciones de la banda. 

Los integrantes son personas que tienen distintos conocimientos académicos o técnicos de la música. Son amigos que se propusieron grabar lo que les salía tocar. Gente haciendo ruido, divirtiéndose, produciendo sonidos al ritmo que se iban conformando como una banda. Tiempo después develarían que su intención era pasar por alto cualquier instrucción musical –la academia o disciplina– para inventar la música. Hacer su propio universo. Recuerdo que en esos primeros años, siendo testigo del proceso, me pareció genial la idea que cada integrante de la banda rotara en todos los instrumentos. Como bien lo decían ellos, ninguno tenía una posición fija –cualquiera en cualquier instrumento–, de manera que por más que algunos tuvieran experiencia musical, necesariamente en algún momento se iban a enfrentar con un instrumento que nunca antes habían tocado. (1) Por lo demás, éstos podían ser cualquier cosa capaz de hacer sonido. Desde instrumentos establecidos como tales (guitarra, bajo, batería, teclado) a cosas que están tiradas por una casa o juguetes de niños. Asimismo, utilizaban instrumentos caros (algún teclado Yamaha profesional, por ejemplo) o baratijas encontradas en algún supermercado (el más famoso era un teclado de juguete traído de China que hacía tres o cuatro sonidos programados). El resultado de ello fue una música no estratificada, desde la cual se disparaban múltiples líneas de fuga, primando la espontaneidad y el potencial juego de encuentros y desencuentros que podría generarse al no contar –o haberlo quemado– con ningún manual de instrucciones. (2) 

En principio: Martín Canova, Antonella Moltini, Adriana Navarro, Ana Arioni, Julia Saldain. Entremedio, muchos invitados. Todo aquel que quiera participar. Finalmente, con la incorporación de Pablo Xavier (2007) se establece lo que podría llamar la primera formación estable de Fiesta Animal. 

Como la pasaban bien y no tenían nada mejor que hacer los domingos a la tarde, decidieron formar una banda. (3)



Fiesta Animal (Bio.) Deseo de grabar cintas. Collages. Libertad total. Despreocupación total. Amistad total. Amor total. Emoción tímida pero por ratos desmesurada. No importa saber tocar. Nadie sabe, todos saben. (…) Enfrentarse a lo nuevo, aventurarse a lo desconocido. Partir de cero, la música no existía, nosotros la inventamos. Objetivo de un universo propio. Obra variada, versátil. (…) Laboratorio secreto. Improvisación. Todos los instrumentos. Profesionales, caros. Baratos, de juguete. Acumulación de cintas. Archivo animal. Muchas canciones. Primeros discos para regalar. Todos diferentes. Todos únicos. (4)


Ese mismo año (2007) decidieron presentarse en vivo por primera vez. Por lazos de amistad que aun mantengo con algunos de sus integrantes, conversé con ellos antes que salieran de su pequeño mundo privado. Recuerdo haberme sorprendido al escuchar un problema que en realidad no era tal. Si la banda registraba todo lo que tocaban en sus reuniones, que básicamente era cualquier cosa; si se divertían improvisando sonidos, composiciones, canciones o lo que fuese que hicieran; si los discos eran el resultado de esto, los recortes sobre un gran cut-up azaroso apenas editado en algún programa de computadora casera; si cambiaban constantemente los instrumentos entre sí: cualquiera tocaba lo que quería sin ningún orden previsto; si los instrumentos podían ser todo lo que estuviera al alcance de la mano, cosas dispuestas o no a ser participe de la fiesta; si incluso casi nadie sabía en verdad lo que estaba haciendo o tuviera alguna instrucción musical; entonces ¿qué hacer en una presentación en vivo? ¿Cómo repetir las canciones que surgían de aquella manera? ¿Quién había tocado qué? ¿Qué instrumentos usamos? Algunas anotaciones habían, un pequeño mapa. Fui testigo. Pero la banda no estaba pensada para presentarse en vivo. Como se leía al principio, ni siquiera fue pensada como una banda. Al menos, como lo que se supone que es esto.

En ese momento, lo más lógico parecía escucharse a sí mismos –sus propias grabaciones– para tratar de volver a hacer lo que habían hecho una vez. Pero ¿qué habían hecho? ¿Canciones? ¿Cut-up? ¿Un gran lío? Sí, todo eso. Y también una masacre, la masacre de la cosa. ¿Cómo mierda se repite eso? 


FÁBRICA ANIMAL 

SEXO CON EL TECLADO NUEVO

Con el problema a cuestas, se hace evidente que Fiesta Animal no era una banda cualquiera. Se trataba de una fábrica de algo informe, que sólo en el proceso adquiría forma. El producto es el proceso, como me repetían hace años por ahí. ¿Ya había dicho eso en este blog? No importa. Cada canción era única e irrepetible. Cada disco también. La banda era –era, es, será– un acto creativo que no planificaba su ocurrencia; sino que simplemente sentaba las condiciones para que éste ocurriera. El desconocimiento sobre la propia producción, la aparición de algo completamente novedoso, pero que, sin embargo, se origina en uno mismo. En algún sentido, un golpe que sólo después de ocurrido se puede racionalizar. ¿Han recibido un impacto que no esperaban? No es necesario que sea una bala, puede ser algo tan común como una gaseosa que explotó al abrirla. Pues bien, es eso. Es la sorpresa del golpe, la reacción que se tiene al recibirlo; sólo que en este caso, el impacto venía de algún misterioso lugar en ellos mismos. No eran víctimas, sino promotores. ¿De qué? 

¿Qué fue lo que pasó? ¿De dónde vino eso? ¿Cuál fue su dirección? Fiesta Animal era la consecuencia de una fuerza acontecida en la improvisación. En mi opinión, ese era el real problema de tocar en vivo. Una cosa es tratar de repetir una canción, otra distinta es repetir la fuerza de un impacto. Ya lo dijimos: Fiesta Animal no es una banda común.

LA DIRECCIÓN DEL IMPACTO 

(Gilles Deleuze) En arte, tanto en la pintura como en la música, no se trata de reproducir o de inventar formas, sino de captar las fuerzas. Por eso es que ningún arte es figurativo (…) La tarea de la pintura se define como el intento de hacer visibles formas que no lo son. Del mismo modo, la música se esfuerza por hacer sonoras fuerzas que no lo son (…) A veces son las mismas, por ejemplo: el tiempo, que es insonoro e invisible ¿cómo pintar o hacer que se oiga el tiempo? ¿Y las fuerzas elementales como la presión, la inercia, el peso, la atracción, la gravedad, la germinación? (…) (5) 

(Gilles Deleuze) Al respecto, debe considerarse el caso especial del grito (…) Pintar el grito ¿Cómo hacerlo? No se trata de darle colores a un sonido particularmente intenso. La música, se encuentra ante la misma tarea, que ciertamente no es volver armonioso el grito, sino poner el grito sonoro en relación con las fuerzas que lo suscitan. (6) 

EL GRITO CERRADO 
YOUTUBE 


(Martín Canova) Al ser una forma de comunicación no verbal; o dicho de manera bruta: prelingüística, la música obliga a un tipo de comunicación particular que se podría calificar algo así como más primitiva (o directa o telepática) pero con la capacidad de afectar directamente al subconsciente del oyente con un poderoso mensaje tanto ideológico como estético. Lo que provoca la música difícilmente se puede explicar por medio de palabras y a través de ella se pueden decir cosas realmente complejas de manera directa. Lo que odiaban en Industrial Records (Throbbing Gristle) no era la música, sino que todo su potencial estuviese ignorado o desperdiciado, como quién usa un arma de fuego como pisapapeles. (7) 


UN ARMA DE FUEGO

Los integrantes de Fiesta Animal sienten que están influenciados por Throbbing Gristle. 


Tocar en público exigía tomar algunas decisiones importantes. Aprenderse las propias canciones, componer algunas otras e improvisar. A fin de cuentas, transmitir algo de lo que ocurría en su escondite privado, pero en la lógica del espectáculo. Hacer algo nuevo. Pensando un poco en esos días, no logro recordar qué fue lo que hicieron finalmente. Lo que sé, es que la banda suele realizar una mezcla de canciones previamente compuestas, con improvisaciones que surgen en escena. Y de esa fecha en particular, su primera presentación, recuerdo una de las características: decidieron dar un instrumento –unas sonajeras de plástico, creo– al público; de modo que éste pudiera hacer música con ellos, porque –aunque parezca una frase de conductora de televisión, debo decirlo– la estrella de la noche era la fiesta. 


EL RITMO NO PARA, NO PARA NO, NO, NO. 

(Agustín Acevedo Kanopa) Lo realmente innovador o, más bien, emocionante de Fiesta Animal es el hecho de ser una de las primeras o, por lo menos, de las más efectivas bandas que han aparecido en la traducción de la experimentación más radical a un lenguaje rockero, una cierta labor de filología que descentró dichos ejercicios de los nichos teatrales o artísticos para invadir los boliches, para poguear, para hacer bailar, para odiar, pero también para divertirse. Considerando esto último, lo que hace la diferencia en Fiesta Animal es su cualidad performativa. 



Buenos Aires, 2008. El triángulo de las Bermudas 

Fiesta Animal + Nairobi en Plasma. A la salida queremos seguir la fiesta en otro lugar. Nos dispersamos en distintos grupos para llegar más rápido al siguiente punto de encuentro. Vamos arriba de un taxi que recorre dos extremos de la ciudad en menos de quince minutos. Aun con la excitación del concierto, los litros de cerveza o por los efectos de un ácido migrante, el camino se convierte en una travesía difícil de olvidar. La ciudad es el escenario privilegiado. Sus aparatos –todos ellos: edificios, luces, calles, personas, sonidos, imágenes, afiches, lo que sea– están construidos para potenciar las sensaciones. Los miembros de fiesta animal sienten que están influenciados por todo. (9) Lo experimentamos: las calles de barrio son grandes autopistas distorsionadas. Los gestos se congelan. Las imágenes se vuelven pixeles que avanzan lentamente a una velocidad contradictoria: en movimiento, pero cuadro por cuadro. Una realidad lánguida que se hace pedazos, volviéndose a construir en un segundo. Y en el intermedio, manteniendo la tensión de algo que está a punto de quebrarse –esa frase, que describía el sonido de Fiesta Animal en sus inicios, quedó grabada en mí memoria– estamos nosotros, los que vamos sentados en la parte de atrás, sin saber mucho qué va a ocurrir después. 

La música que escuchaba el taxista en la radio, lo que sea que estuviera sonando, no es más que una gran masa de ruido continúo que nos motiva. ¿Cumbia? Puede ser. La verdad da igual, pues vamos sostenidos en algún tipo de energía misteriosa transmitiéndose en un loop hacia el infinito: uno, uno, uno, uno, uno, uno, uno, uno, uno, uno, uno. Somos permeables a la influencia de cualquier estímulo. Somos instrumentos de percusión afectados por todo lo que nos rodea. Permitimos que así sea.




Los integrantes de Fiesta Animal sienten que están influenciados por los ruidos del bosque, el tránsito y la construcción. (10)

Todo es música, en cualquiera de sus formas. El ruido de la ciudad es el protagonista. Sin embargo, no hace falta que las cosas suenen en el oído. Se trata del orden sonoro de las cosas. ¿Acaso nunca han visto una imagen sonar? Ver sonar. Yo sí. Me hago el raro, admito que no es algo común. De manera más inocente, también he hecho la experiencia de mirar una película como si se tratara de una pieza musical: sus ritmos, secuencias, silencios, concatenaciones, etcétera. Sun-Ra –nuestro músico enviado de Saturno– buscaba la expresión visual de la música, la manera en que un color suena. Según he leído, la física ha intentando encontrar las ondas visuales que generan un sonido determinado, queriendo traducir el registro sonoro al visual. O viceversa. Isaac Newton –que además de físico fue alquimista– experimentó en esa vía: buscaba pensar la composición del color usando escalas musicales. Es algo complicado de explicar, tampoco lo entiendo mucho, así es que no podría ahondar demasiado en ello, pero él lo gráfica así:

Divisiones musicales del prisma óptico (Isaac Newton, 1675) (11)


I dream of colour music and the intricacies of the machines that make it possible

SUN RA (12)

Desde distintas áreas se esboza un camino que podría trastocar radicalmente el orden de los sentidos. Me gustaría pensar que el deseo de la colour music se dirige hacia allá. Mezclar dos lenguas para hacer otra cosa: escucho una imagen a través de mis ojos. Y advierto, no es necesario venir del espacio exterior, ser alquimista o tomar drogas para pensarlo. Para experimentarlo por primera vez, quizás: los miembros de fiesta animal sienten que están influenciados por las drogas alucinógenas. (13) A veces, es necesario percibir esa otra dimensión de la realidad. 

Martín le explica al taxista lo que acaba de ocurrir: ellos son una banda de música rara, acaban de tocar en este lugar… dentro de la música rara existen categorías ¿sabes?... pues bien, ellos están en la categoría de los que te vuelan la cabeza… ¿Las otras categorías? Un misterio. Lo curioso es que, aunque hablaba de nosotros, los borrachos del asiento trasero, nadie de la banda iba en ese taxi. ¡Ja! Sin dar ninguna explicación, asentimos silenciosamente. Humanos transformados en una masa gelatinosa vibrante. ¿Plasma? ¿Habían tocado en Plasma? ¡Ectoplasma! El ruido de la fiesta se extendió a través de nosotros; ahora somos la fiesta, personas conduciendo el sonido hacia otros lugares. Somos instrumentos, transmisores, generadores. ¡Fiesta Animal!

SOMOS RUIDO SON RUIDO

 
(Nikola Tesla) La energía será conducida por un poder obtenido en cualquier punto del universo (…) la energía eléctrica debe transmitirse según el modelo de las ondas radiales. (14) (Jack White) Nikola Tesla concibió al planeta entero como un conductor de resonancias acústicas. (15)

(Sun Ra) How can you walk upon it? Its the music. The music of the earth, the music of the sun and the stars... the music of yourself. Yes, you are music too. Vibrating. You're all instruments. Everyone's supposed to be playing their part in the vast arkestra of the cosmos. (16) Space is the place 

Conductor (def.) Cuerpo que puesto en contacto con otro cuerpo cargado de energía la transmite a todos los puntos de su superficie. Gel de balística (def.) Gel que recrea la carne humana, sirve para probar la potencia de armas de fuego o para recrear impactos de metralla u de otro tipo similar. La fórmula de la Coca-Cola (def.) Secreta. 


Quería terminar contando algunas cosas que pasaron después. La amistad. Las charlas ilógicas. El episodio del billete falso. Natalia rompiendo todo; lo que por cierto, me remite a otra historia sobre un jarrón roto. En fin, cosas que pasan un sábado por la madrugada; pero creo que lo más importante fue que terminé vomitando como hace tiempo no lo hacía. La fuerza de una explosión, la fiesta.




Fiesta Animal.-
Integrantes: Antonella Moltini, Adriana Navarro, Martín Canova, Gabriela Escobar, Pablo de Vargas, Julia Saldain. Discográfica: Varias. Discografía: (1) Gel de balística. Corp Morts, 2007. (2) La fórmula secreta de la Coca-Cola. More Mars Team, 2008. (3) El Imperio. Spleencoffin, 2009. Edición en cassette. Vídeos: Fábrica Animal.

Referencias.- (1) Primera descripción de Fiesta Animal publicada en myspace. (2) Agustín Acevedo Kanopa. Cine para ciegos: el secreto de Fiesta Animal. En: Diario La Diaria (Montevideo, Uruguay) Viernes 24 de Julio de 2009. (3) Primera descripción publicada en myspace. (4) Biografía actual publicada en myspace. (5) Gilles Deleuze. Tratado sobre Bacon: lógica de la sensación. Editorial Arena, Madrid. (6) Gilles Deleuze. Ídem. (7) Martín Canova. Industrial Records no era sólo un sello discográfico. Artículo disponible en: killyourtaste.blogspot.com. (8) Agustín Acevedo Kanopa. Ídem. (9) Biografía actual publicada en myspace. (10) Ídem. (11) Niels Hutchison. Colour music: music for meseaure. Disponible en internet. (12) Sun-ra. Space is the place. Película. (13) Biografía actual publicada en myspace. (14) Nikola Tesla. Fragmentos anotados de varios artículos leídos en internet que no recuerdo. (15) Jack White. Jack shows Meg his Tesla Coil. En: Coffee and Cigarettes, J. Jarmusch. (16) Sun-ra. Space is the place. Película. Fotografías.- Martin Canova. Antonella Moltini. Matías Farías, il matzo.

Menos humanidad



De ahora en adelante, los que vengan a jugar a palacio, que no tengan corazón.

Un ladrón de pensamientos, sí.

Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es la imagen de un lugar: un lugar en el que tus huesos y los míos sean sepultados, tirados, desenterrados todos juntos. Allí estarán desperdigados en confuso desorden. Una de tus costillas reposa contra mi cráneo. Un metacarpio de mi mano izquierda yace dentro de tu pelvis -como una flor, recostado en mis costillas rotas, tu pecho-. Los cientos de huesos de nuestros pies, esparcidos como la grávida. No deja de ser extraño que esta imagen de nuestra proximidad, que no representa sino mero fosfato de calcio, me confiera un sentimiento de paz. Pero es así. Contigo puedo imaginar un lugar donde ser fosfato de calcio es suficiente.

John Berger, Páginas de la herida.

A. Bolus



Collages por A. Bolus. Se puede ver más de su trabajo en The school of meat cutting; o encargar su libro Deathneyland en el sitio de Le dernier cri. Bolus también hace música con el nombre de Evil moisture.

Pregúntale al polvo

Cierta noche me encontraba sentado en la cama de habitación de la pensión de Bunker Hill en que me hospedaba en el centro mismo de Los Angeles. Era una noche de importancia vital para mí, ya que tenía que tomar una desición relativa a la pensión. O pagaba o me iba: es lo que decía la nota, la nota que la dueña me había deslizado por debajo de la puerta. Un problema relevante, merecedor de una atención enorme. Lo resolví apagando la luz y echándome a dormir.

John Fante

Yo te deseo lo mejor

Dennis Cooper, God help him, is a born writer
William S. Burroughs


Wigger Broadcast (que era el tema original de esta entrada, pero que tendrá que esperar) lo encontré por medio del blog de Dennis Cooper, un escritor norteamericano del cual todavía busco libros traducidos al español. De hecho, gracias a él encontré un puñado de información que todavía me divierte leer. En DC –el blog de Cooper– se mezclan fotos de sucesos paranormales, con reseñas a películas pornográficas homosexuales. Textos de literatura francesa, con fotografías de prostitutos anunciados por internet. Cuando me lo topé, la combinación me enloqueció. Era sucia, pero real. Graciosa, pero sensata. Todo lo que quiero. 

Entre paréntesis ¿no es genial que alguien comente películas pornográficas? Cooper lo hace seriamente, tal como cuando habla de una exposición de arte contemporáneo, acompañando los textos con escenas de sexo escogidas para tentar a sus lectores; pero también (quiero creer que intencionalmente) con instantáneas que muestran gestos sublimes en las caras de los actores: esas miradas dolorosas, asquientas, gozosas, sensuales, aburridas, felices, drogadas, lo que fuese; confundidas entre decenas de vergas mancillando por doquier. ¿Qué fantasía se trasluce en esa cara? ¿Es lo suficientemente marica? ¿Humano? ¿Animal? ¿Un cuarto de libra? Todo a la vez. El instante, la fantasía, la mugre, la realidad, el erotismo, la humillación. Tu sudor. Parafraseando el título de una de sus recientes entradas: chicos que odian en lo que se han convertido. Sí claro, lo odian con gusto a papas fritas. ¡Sucios! ¡Sucios dólares! 


THEY HATE WHAT THEY HAVE BECOME



Tengo un par de citas dando vueltas que no sé bien como engancharlas:

(Sobre la pornografía) Nuestro único interés al ver materiales explícitos es contemplar alguna miseria que todavía no hemos visto. (…) con la pornografía no se trata del erotismo, se trata de la humillación (…) se trata de la canonización a través de la degradación. (Shapiro, C. La canonización a través de la degradación)

¿Una estrella del pop? ¿Una estrella de la pornografía? ¡Una santa!

I AM A SLAVE FOR YOU 


(Sobre Cooper) Dennis Cooper es un estilista con una peculiar sensibilidad hacia la perturbadora belleza de la escoria de los suburbios pequeñoburgueses (…) Tiene un don aterrador para descubrir la calavera debajo de los rostros más hermosos (...) El explorador de todos los orificios de los cuerpos (...) Ha aprendido a tensar su escritura hasta conseguir que cada nota suene con la ferocidad de una motosierra. (Comentarios a los libros de Cooper) 

¿Una motosierra? ¿Qué más se podría hacer con tu chata realidad de crítico literario? ¡Patrick Bateman! Hazme pedazos.


(Slava Mogutin) ¿Por qué te obsesionaste con la violencia o con las cosas bizarras?

(Dennis Cooper) No lo sé. Cuando era joven, como a los doce años, leí un articulo sobre estos tres chicos adolescentes (de once, doce o trece años) que fueron encontrados asesinados desnudos en las montañas, justo detrás de donde vivía con mi familia. Recuerdo que estaba excitado con la noticia, era raro. Pensaba que era la historia más fascinante que había leído. De hecho, recuerdo que todos mis amigos a quienes les conté, pensaban que era totalmente bizarro. Entonces supe que había algo raro en mí. (…) Creo que siempre me imaginé siendo un asesino en serie. Incluso cuando era niño, a los doce años… seguramente fue porque tenemos muchos asesinos seriales en Los Ángeles. Hay algo en la atmósfera allá afuera… 

(Slava Mogutin) Tus nuevos libros te están dando más reconociendo fuera del ghetto homosexual ¿Te consideras un escritor homosexual o parte de la cultura homosexual?
 

(Dennis Cooper) La cultura homosexual no es mi mundo. Y nunca lo será. Lo mismo con la literatura homosexual. Ser homosexual nunca fue un problema para mí, siempre estuvo bien. ¡A quien le importa! Yo puedo ser un montón de cosas, esa es sólo una de ellas. Preferiría salir con una manada de heterosexuales borrachos que con un montón de apestosos maricones. De hecho, cuando salgo a lugares homosexuales del ghetto (West Hollywood) siento que quiero matarlos a todos. (Mogutin, S. Entrevista en línea)
 


Todo mi gusto. Pero bueno ¿a qué iba este preámbulo? ¡Cierto! Era el recorrido para presentar Wigger Broadcast... me parece que el encanto pornográfico de Dennis Cooper se robó la escena. ¡Malditas estrellas del porno! ¡Un escritor homosexual homofóbico con ansias de asesino serial! ¡Ah! En fin, se merece una entrada propia. 

Así es que, para los que gustan de la buena literatura, según entiendo, en castellano están editados tres de sus libros: Contacto (1989) Cacheo (1991) Tentativa (1994) Este último pude conseguirlo en una librería cercana hace un par de días, mientras escribía esto. ¿De qué trata? Un adolescente homosexual drogadicto que escucha Hüsker Dü. Y que, como dice en la contratapa del libro, para intentar comprender el balbuceo lleno de ruido y furia que es su vida -me gusta ese detalle- edita un fanzine sobre el abuso sexual infantil, una materia en la que le sobra experiencia. Todavía no termino de leerlo, pero promete. Y si es malo, no me importa, el estilo de su blog es suficientemente bueno como para transformarlo en mi nuevo amante.
 


Lo importante no es lo que me muestran, sino lo que me esconden
Y sobre todo, aquello que no sospechan que está en ellos
Robert Bresson

Carmen Burguess


Algunos collages de Carmen Burguess. La técnica que usa para ensamblar las imágenes, sobretodo las caras, genera un efecto que me gusta mucho. Se puede ver mejor si se amplia la imagen; o también aquí o acá.

Juventudes masoquistas


Collages por Adriana Petit. Más de su maravilloso mundo haciendo click aquí.