Los gérmenes de las ideas más novedosas se encuentran en lugares inesperados. Saber encontrarlas requiere prestar un poco de atención. Si ellas no nos han iluminado, como un relámpago que prende fuego a un árbol, es sencillamente porque no les interesa hacerlo. Uno podrá ser ciego, pero el asunto no recae en la agudeza visual; sino en la disposición a transformarse en un medio para que la cosa se haga presente por el interés que le producimos. La fuerza debe ser atraída e invocada. ¿De qué manera? Quizás a la manera de un pirómano, entre juegos, el fuego se haga presente.
SE QUE SOS UN PIROMANO
¿quién encontró a quién?
En 1916, en el primer número de la revista Form Magazine (Londres, 1916), Austin Osman Spare desarrolla la idea de los dibujos automáticos, un medio para invocar a fuerzas subconscientes en el dibujo. Se trata de un método de trabajo para abrir la mente a las corrientes del poderoso flujo de una memoria arcaica, aquella región donde se encuentra la potencia de lo desconocido.
Según él, mientras más descendemos en los procesos mentales primitivos, mientras más callamos el esfuerzo por el conocimiento o simplificamos nuestro pensar, más cerca estamos de las formas de vida más evolucionadas. La mente funciona mejor con una dieta simple, afirma. Despertar la todopoderosa simplicidad es nuestra tarea. (Austin Osman Spare, El libro del placer)
Austin Osman Spare // The book of automatic drawings
Los dibujos automáticos son desarrollados posteriormente –¿robados?– por el grupo surrealista francés, asociándolos con sus desarrollos sobre la escritura automática. Ahí encuentran la fama. Es sorprendente que al buscar información sobre él, lo primero que aparezca es el nombre de André Masson, secuaz del grupito de André Bretón. Y si bien existen diferencias en la idea de lo que se invoca usando el método automático –aunque ambos usen el término subconsciente, los surrealistas están más cerca del inconsciente del psicoanálisis–, el germen original de la cuestión sigue estando, a mi parecer, en el pensamiento de Austin O. Spare.
A continuación, transcribo la traducción que hice del texto Automatic drawings (Form Magazine, Número 1, 1916) de Austin Osman Spare y Frederick Carter. Circula en la red hace años una versión castellana hecha por Julian Moguillansky; pero se me hizo tan difícil entenderla, que al momento de estudiar el texto creí mejor transcribir el texto y modificar lo que sentí que debía ser modificado. Los cambios son mínimos, siguen siendo mejorables, pero uso este espacio para poder organizarlos y analizar más detenidamente la propuesta.
Dibujo automático
Out of the flesh of our mothers come dreams and memories of the gods.
Por fuera de la carne de nuestras madres nos llegan sueños y recuerdos de los dioses.(1)
De una forma distinta a la inducción normal de intereses y el desarrollo de las habilidades, existe una presión constante sobre el artista, que puede ser parcialmente consciente, aunque raramente es totalmente advertida por él. (2) Tarde o temprano en su carrera, éste aprende que el poder de la reproducción literal (como la que da el aparato fotográfico) es casi inútil para sus propósitos. Entonces, es compelido a descubrir en sus predecesores la existencia, en la representación de la forma real, de una sustitución de las certezas inmediatas, descubriendo en sí mismo una conciencia selectiva capaz de satisfacerlo, normalmente y en gran medida, por el campo que abarca mediante su amplificación y poder de selección.
Sin embargo, más allá hay una región, y es una región mucho mejor que la conciencia, para explorar. El entendimiento objetivo, como veremos, tiene que ser atacado por el artista y un método subconsciente debe ser usado para corregir la agudeza visual de la conciencia. Ningún tipo de destreza visual, ni la conciencia del error en la percepción, producirán un buen dibujo. Un libro reciente de dibujos hecho por un conocido pintor es un buen punto para mostrar esto; ahí los ejemplos de los maestros del dibujo pueden ser comparados con las pinturas de este autor, punto por punto, examinando la inutilidad del acento en la pura destreza y la habilidad. Por lo tanto, para ir más lejos, es necesario también situar el sujeto –el subject, el sujeto, pero también el tema o el asunto del cuál se trata (3)– en el arte (es decir el sujeto en un sentido complejo e ilustrativo). Así, limpiar la mente de lo no esencial permite, a través de un medio claro y transparente, sin preposiciones de ningún tipo, que las formas e ideas más simples y definitivas lleguen a expresarse.
Notas sobre el dibujo automático
El esbozo automático de líneas zigzagueantes, entrelazadas entre sí, permite que se exprese el germen de una idea en el subconsciente; o al menos que se sugiera -por sí misma, por el simple hecho de germinar (4)- a la conciencia. De aquella masa de formas procreativas, llenas de falacias, puede ser escogido el débil embrión de una idea y ser entrenada para hacerla crecer y darle poder. Por esa vía, las profundidades más profundas de la memoria pueden ser extraídas y el fluir de los instintos puede ser interceptado.
No debe pensarse que una persona que no es un artista llegará a transformarse en tal mediante este medio; pero aquellos artistas que están bloqueados, que se sienten limitados por las duras convenciones de nuestros días y que, por más que deseen la libertad, no logren conseguirla; pues bien, ellos podrán encontrar por este camino un poder y una libertad insospechada, no descubierta en otros lugares. Así escribe Leonardo Da Vinci: entre otras cosas, no he tenido escrúpulos en descubrir un nuevo método que sirve a la invención; en apariencia podrá parecer algo trivial, pero realmente puede ser de gran auxilio para abrir la mente y llevarla a oler el aroma de nuevas ideas. Tal método es este: si miras una pared vieja cubierta por la mugre, o la apariencia inusual de algunas rocas irregulares, puedes descubrir cosas tan diversas como paisajes, batallas, nubes, actitudes poco frecuentes, telas, etcétera. De aquella masa confusa de objetos, la mente será equipada con abundantes diseños y temas perfectamente nuevos.
Y en otro escrito, un escritor místico dice: renuncia a tu voluntad y la ley de dios estará dentro de ti.
La curiosa expresión del carácter que entrega la escritura manuscrita, se debe a la naturaleza automática o subconsciente que ésta adquiere en el hábito del acto. Del mismo modo, el dibujo automático, uno de los más simples fenómenos psíquicos, también denota la expresión de características subconscientes y, en esa línea, si es usado con honestidad y coraje, puede llegar a ser una vía para registrar –to recorded- actividades subconscientes de la mente. Los mecanismos mentales que se ponen en juego (que se usan en este método) son aquellos comunes en el sueño, esto es, un pensamiento que crea percepciones fugaces de relaciones sorpresivas que caen en el campo de lo inesperado; tal como la agudeza y los síntomas neuróticos. Por ende, pareciera que el estado de no-conciencia es una condición esencial y como tal, en toda inspiración, es el producto de una regresión, no de alguna invención.
En el automatismo, dado que es la manifestación de los deseos latentes o anhelos, el significado de las formas (las ideas) obtenidas representa las obsesiones que previamente no han sido registradas por el artista. (5)
El arte se transforma, por este iluminismo o poder extático, en una actividad funcional que expresa, en un lenguaje simbólico, el deseo hacia la dicha -towards to joy- que no ha sido modificado –el sentido de la madre de todas las cosas-, por la experiencia.
Este medio de expresión vital descubre las verdades fundamentales e inalterables que son reprimidas por la educación y los hábitos establecidos socialmente; verdades que yacen dormidas en la mente. Es una manera de transformarse valientemente en un ser singular, que implica espontaneidad y dispersa las causas del malestar y el ennui. (6)
Austin Osman Spare // The book of automatic drawings
Los peligros de esta forma de expresión se originan en el prejuicio y los sesgos personales que han sido fijados en la mente como convicciones intelectuales o como una religión personal (intolerancia). Son estas cuestiones las que producen ideas de amenaza, displacer o miedo; convirtiéndose en obsesiones. (7)
En la condición extática de la revelación del subconsciente, la mente eleva los poderes sexuales o inherentes (esto no hace referencia a una teoría o práctica moral) y deprime las cualidades intelectuales. Al atreverse a crear -a poseer las propias creencias- sin intentar racionalizar las ideas falaces que surgen de fuentes intelectuales prejuiciosas y desteñidas, se obtiene una nueva responsabilidad atávica.
En la condición extática de la revelación del subconsciente, la mente eleva los poderes sexuales o inherentes (esto no hace referencia a una teoría o práctica moral) y deprime las cualidades intelectuales. Al atreverse a crear -a poseer las propias creencias- sin intentar racionalizar las ideas falaces que surgen de fuentes intelectuales prejuiciosas y desteñidas, se obtiene una nueva responsabilidad atávica.
Los dibujos automáticos pueden ser obtenidos por métodos tales como la concentración en un sigil. También por cualquier vía que logre agotar -abolir, exhaustar (8)- la mente y el cuerpo de una manera placentera, en función de lograr un estado de no-conciencia. Asimismo, puede lograrse situando el desear en oposición al deseo real, después de haber obtenido el impulso orgánico que se dirige al acto de dibujar.
La mano debe ser entrenada para dibujar libremente y sin control; practicando la realización de formas simples con líneas continúas y complejas que no estén alteradas por pensamientos secundarios; es decir, la intención debe escapar a la conciencia.
Los dibujos deberían ser hechos permitiendo que la mano corra libremente con la menor deliberación posible. Con el paso del tiempo, serán encontradas formas para desarrollar, sugiriendo concepciones, otras formas más evolucionadas que finalmente adoptarán un estilo personal y propio.
La mente, puesta en un estado adormecido, sin el deseo de reflexionar o el propósito de materializar sugestiones intelectuales, está en condición de producir exitosamente dibujos de una idea personal -una idea propia, sin condicionamientos sociales, singular (9)- cargada de un fuerte simbolismo en su significado y sabiduría.(10)
De ese modo, la sensación puede ser visualizada.
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(1) Out of the flesh se usa comúnmente en las prácticas que invitan a suspender las certezas de cuerpo; pero en este caso, la frase parece invitar a suspender la certeza que el origen de los recuerdos esté en el cuerpo materno. Desde ellas, pero más allá. De todos modos, he decidido dejar tal cuál la traducción original. (2) El artista es objeto o superficie de una presión que pulsa desde un lugar distinto a la conciencia. (3) (4) Notas mías. (5) En el libro del placer, se define una obsesión mágica como el estado en que la mente se encuentra iluminada por la actividad subconsciente evocada voluntariamente mediante una fórmula de tiempo elegido para la inspiración. (6) Ennui, en el original. Palabra francesa para decir el aburrimiento crónico. En la tradición filosófica y literaria del siglo XIX es usada para referirse a la incapacidad de acción del ser más que a un estado pasajero. (7) Se entiende que aquí, no son de las obsesiones mágicas de las cuáles se habla. (8)(9) Notas mías. (10) Lo más personal, pero cargado de un fuerte simbolismo y sabiduría, es la paradoja de la cuál se trata en la invocación de aquello subconsciente: singularidad que contiene lo universal.



1 comentarios:
Muchas gracias!
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